viernes, 29 de noviembre de 2013

BPLCDLS. TEMA 4

Hola nuevamente......que tal lleváis el agobio de saber que los exámenes están más cerca????

Jajaaaa......nosotras estamos ya un poco agobiadillas, por aquellos de estar de prácticas y no tener tiempo de nada!!!
Aún así hemos sacado momentitos para poder compartir con vosotros información para que os sea más llevadero lo de hacer apuntes y poneros a estudiar.

Así que vamos a seguir con los temas......hoy toca: CONSTANTES VITALES.
Se trata de un tema MUYYY importante, ya que la valoración inicial de la víctima será clave a la hora de aumentar las posibilidades de vida de la persona. Trataremos temas como: temperatura, respiración, pulso, tensión arterial y presión venosa central.
Como habéis podido comprobar.......fundamentos de la enfermería os persigue!!! jajaaa así le sacaréis más partido a todas esas prácticas que os parecieron un "poco" aburridillas!!!!

Bueno, como lo estáis deseando con todo vuestro corazón.......allá vamos!!! :)))


Constantes Vitales: exploración inicial de la víctima


Las constantes o signos vitales son un conjunto de parámetros que nos indican el estado de la víctima. Dichos parámetros son: temperatura, respiración, pulso, tensión arterial y presión venosa central.

En condiciones normales, cada una de las constantes se mantiene dentro de un rango de valores que se consideran normales. Sin embargo, estos valores pueden modificarse debido a una serie de factores:
  • Fisiológicos: edad, sexo, peso, ejercicio físico, etc.
  • Ambientales: temperatura, altitud, etc.
  • Psicológicos: carácter, estado emocional, etc.
  • Patológicos: hemorragias, infecciones, etc.
Una alteración o una ausencia de constantes suponen una emergencia o urgencia médica.

A) Respiración


Es el proceso mediante el cual el organismo introduce oxígeno en los pulmones (inspiración) y libera dióxido de carbono al exterior (espiración). Por lo tanto, se produce un intercambio de gases.



Características:
La respiración consta de dos fases mecánicas:
  • INSPIRACIÓN: es la fase durante la cual el tórax se expande debido a la entrada de aire en el organismo.
  • ESPIRACIÓN: consiste en la relajación de los músculos del tórax debido a la expulsión de aire al exterior.

Al medir la respiración e una víctima debemos valorar su frecuencia, ritmo, profundidad y simetría.


  • Frecuencia: es el número de respiraciones por minuto (rpm). Su valor va disminuyendo desde el recién nacido (30-40 rpm) al adulto (12-18 rpm).
  • Ritmo: es la sucesión o regularidad de los movimientos inspiratorios y espiratorios. En condiciones normales no existe pausa entre unos y otros.
  • Profundidad: cantidad de aire que entra y sale de los pulmones con los movimientos inspiratorios y espiratorios (aprox. 500 cm3).
  • Simetría: es la similitud de trabajo entre ambos pulmones.

Alteraciones más frecuentes:
  • APNEA: cese de la respiración.
  • TAQUIPNEA: aceleración del ritmo respiratorio (entre 20 y 24 rpm).
  • BRADIPNEA: disminución de la frecuencia respiratoria (menos de 10 rpm).
  • DISNEA: dificultad respiratoria por un déficit de aporte de oxígeno


Protocolo de medición:
  1. Procederemos a medir las respiraciones a la vez que tomamos el pulso, pero sin avisar a la víctima de lo que vamos a hacer ya que podríamos alterar la frecuencia.
  2. Cogeremos la muñeca de la víctima como si fuésemos a medirle el pulso y observamos el ascenso y descenso del tórax (se contará como una respiración).
  3. En el caso en el que la respiración sea irregular, doblaremos el brazo de la víctima sobre su pecho para sentir mejor la respiración.

B) Pulso arterial

Se define como el latido que apreciamos al comprimir las arterias contra una superficie ósea. Refleja las características de la contracción cardíaca.

Características:
Cuando la sangre es bombeada por el corazón, las arterias se dilatan y aumentan de tamaño. Entre un latido cardíaco y otro las arterias se contraen y recuperan su tamaño normal.
Hay tantas pulsaciones como contracciones cardíacas.

Al medir el pulso en un paciente debemos valorar: la frecuencia, el ritmo y la tensión o intensidad del mismo.


  • La frecuencia es el número de pulsaciones por minuto (ppm). Es el reflejo de la frecuencia cardiaca y sus valores normales (normocardia) en el adulto son de 60-80ppm. Debemos tener en cuenta que el número de pulsaciones por minuto va disminuyendo con la edad, siendo en bebés de 130-140ppm y en ancianos 60ppm o menos.
  • El ritmo es la cadencia con la cual una pulsación sigue a la otra. En condiciones normales las pulsaciones son regulares ya que se suceden a intervalos iguales.
  • La tensión es la fuerza de la sangre en cada latido. En condiciones normales, el pulso se nota lleno y palpitante, mientras que si se comprime fácilmente con los dedos será débil.
Alteraciones más frecuentes
En condiciones normales, las pulsaciones por minuto varían en relación a diversos factores, como son el estado emocional, el ejercicio y la hipertermia, que las aumentan, o la edad, que las disminuye.

Se pueden apreciar las siguientes alteraciones:



Se deben medir en las carótidas, encargadas de llevar la sangre al cerebro. Se realiza en dos pasos:


  1. Localizar el latido, ejerciendo presión con los dedos índices y corazón, nunca con el pulgar, ya que tiene pulso propio.
  2. Contar el número de latidos durante un minuto.

C) Tensión arterial

La tensión arterial es la presión que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias. Se representa bajo las siglas TA.
Cuando se toma la tensión arterial, se mide la fuerza con la que fluye la sangre a través de las arterias.

Hay dos tipos:


  • En el momento que el corazón contrae su ventrículo izquierdo, ejerce una elevada presión sobre las paredes de las arterias, que se denomina presión sistólica (PAS) o máxima. Sus valores normales oscilan entre 120 y 140 mmHg.
  • En segundo lugar, cuando el corazón se relaja, entre cada contracción la presión arterial disminuye. Esta presión se conoce como presión diastólica (PAD) o mínima. Sus valores normales oscilan entre 60 u 90 mmHg.


Alteraciones más frecuentes
Los valores de la tensión arterial varían mucho según la edad del individuo. En bebés la presión oscila entre 50 y 80 mmHg, en niños entre 80 y 100 mmHg.

Todos los valores normales de la tensión arterial pueden verse afectados por factores como el estrés, el ejercicio físico, patologías… y esto puede provocar hipertensión e hipotensión.




Cuando no disponemos de instrumentos para medir la tensión arterial en un paciente, debemos localizar el pulso radial y el carotídeo. Según estén o no presentes, obtendremos unos datos orientativos.


  • Si detectamos pulso radial, la tensión arterial máxima es superior a 80 mmHg.
  • Si detectamos pulso carotídeo, la tensión arterial máxima es mayor a 60 mmHg.


D) Temperatura

Es el grado de calor que tiene el cuerpo, como consecuencia del equilibrio entre el calor generado por los mecanismos de producción de calor y el calor perdido por el organismo.

Los mecanismos de producción de calor son algunos como la actividad muscular o el metabolismo energético.

La temperatura varía en relación con la hora del día, siendo más baja por la mañana, y con la temperatura ambiente. También influyen factores como algunas características fisiológicas propias de la edad (la regulación térmica se ve ralentizada en ancianos) y la influencia hormonal.

Alteraciones más frecuentes
Las alteraciones de la temperatura pueden tener su origen en muchos motivos, y se clasifican en:


  • Hipertermia, fiebre o pirexia: aumento de la temperatura por encima de los valores normales. Cuando sobrepasa los 40°C se pueden producir problemas en el SNC. Dentro de la hipertermia podemos distinguir:
    • Febrícula: 37.1 a 37.9°C
    • Fiebre ligera: 38 a 38.4°C
    • Fiebre moderada: 38.5 a 39.4°C
    • Fiebre alta: 39.5 a 40.4°C
    • Fiebre muy alta: más de 40.5°C
  • Hipotermia: cuando la temperatura es demasiado baja, llegando a ser peligrosa cuando es inferior a 35°C


E) Valoración inicial y protocolo de exploración


VALORACIÓN PRIMARIA

  • Valoración del nivel de conciencia.
  • Comprobación de la ventilación: 
    • Si la victima está consciente; es decir, responde a estímulos, pasamos a valorar el estado respiratorio (inspiración-espiración). Para poder hacerlo comprobaremos si ventila observando el movimiento del tórax y escuchando la salida y entrada del aire, además de sentir la salida de este (VER-OIR-SENTIR). Si concluimos que la permeabilidad es adecuada no continuamos explorando los signos vitales y pasamos a realizar otras exploraciones según la situación.
    • Si la víctima, en cambio, no está consciente (no contesta) o no ventila (no hay permeabilidad adecuada) tendremos que utilizar la maniobra frente mentón. Teniendo especial cuidado en pacientes afectados por traumatismos y lesiones a nivel superior de la clavícula, si se considera una posible lesión cervical… En dichos casos es más adecuado actuar mediante la tracción de la mandíbula, que inmoviliza la columna cervical y permite abrir igual las vías aéreas.

  • Búsqueda de hemorragias: Después de un resultado positivo en la exploración de las constantes vitales y de la ventilación, se procede a buscar posibles heridas con abundante sangrado, actuando en consecuencia, según la situación y continuando con la valoración secundaria. En cualquier caso se sigue controlando de forma continuada la ventilación.

VALORACIÓN SECUNDARIA


Es aquella que se lleva a cabo cuando se comprueba que la víctima no presenta ninguna alteración que afecte a las dos situaciones anteriores, ni a la ventilación ni a la circulación.

Al comprobar en la valoración primaria que la víctima respira y tiene pulso debemos:
  1. Tratar de averiguar lo sucedido.
  2. Realizar una exploración neurológica o de nivel de consciencia.
  3. Comprobar el estado de las pupilas, las constantes vitales y el relleno capilar.
  4. Efectuar un examen de la cabeza a los pies con el fin de localizar lesiones.
* para ampliar tema: Primeros Auxilios

  • Acercamiento y búsqueda de información: Siguiendo el protocolo esta fase consiste en intentar averiguar cómo se ha producido el accidente y si la victima ha sido atendida con anterioridad. Entonces:
    1. Nos colocaremos próximos a víctima, a su lado y de rodillas, de tal forma que ella nos vea, poniendo la mano sobre su cuerpo (ej en hombro) para transmitirle seguridad, calma y poder obtener información.
    2. Le preguntaremos en primer lugar su nombre por dos razones, para la valoración en si y como acercamiento personal, porque de esta manera aumentamos considerablemente su confianza.
    3. Tal y como sea posible; intentaremos obtener información acerca de sus antecedentes personales y su historial clínico, concretamente para saber si sufre algún tipo de alergia o está bajo tratamiento de algún tipo.
    4. Le informaremos sobre qué es lo que vamos a hacer y le diremos que tenemos experiencia en estas circunstancias para seguir transmitiéndole confianza y tranquilidad.
    • OPUMA regla para la valoración de antecedentes válida solo en víctimas en estado consciente y en estado de alerta, o si no es el caso se hará por medio de familiares o acompañantes. Consiste en averiguar los aspectos siguientes:
      • O: Obtener información sobre qué ha ocurrido.
      • P: Antecedentes Personales.
      • U: Última ingesta de sólidos o líquidos (tipo y hora).
      • M: Medicación que toma de forma habitual.
      • A: Si padece Alergias.
  • Exploración neurológica: Se hace para valorar el grado de consciencia y el estado neurológico del accidentado. Se aplica aquí la escala ADVN (incluye 4 grados):
      • A: Alerta, la víctima responde a todos los estímulos       - consciente.
      • V: Responde a estímulos Verbales (llamar en voz alta)  - inconsciente.
      • D: Responde a estímulos Dolorosos (no responde a la voz)- inconsciente.
      • N: No hay respuesta: ninguna reacción                          - inconsciente.
  • Comprobación de las pupilas:
    • Tener en cuenta los siguientes signos (características):
      • Tamaño: si están contraídas, hay miosis; si están dilatas, midriasis.
      • Reactividad: depende de si reaccionan a la luz, reactivas, o si no lo hacen, arreactivas.
      • Simetría: cuando la dilatación de las pupilas es del mismo tamaño en los dos ojos se habla de isocoria, pero si tienen asimetría en cuanto a los distintos grados de dilatación unilateral, se trata de anisocoria.
  • Comprobación de la respiración: En la valoración primaria ya habíamos comprobado que ventila, así en la secundaria pasaremos a valorar aspectos como:
    • Ritmo: regular o irregular.
    • Profundidad: superficial, profunda…
    • Frecuencia: según constantes vitales (12-16 resp/min).
  • Comprobación de pulso: Comprobando el pulso a nivel central sobre la arteria carótida. Posteriormente se tomarán otros pulsos como el radial, pedal… pero con un objetivo distinto. Tendremos en cuenta aquí:
    • Frecuencia: pulsaciones/min (ppm).
    • Ritmo: regular (latidos a intervalos iguales) o irregulares (al contrario, irregulares).
    • Amplitud: mide la oscilación de la presión en las arterias (amplia, débil…).
  • Toma de temperatura. Colocaremos el dorso de nuestra mano sobre la frente para percibir cualquier diferencia apreciable y poder comprobar si hay hipotermia o hipertermia. Para medir la temperatura con exactitud usaremos un termómetro clínico colocándolo sobre la zona más adecuada para la víctima.
  • Comprobación del relleno capilar. El relleno capilar es el tiempo que transcurre desde que los capilares son comprimidos (con aparición de palidez) hasta que recuperan el paso de sangre (con recuperación de la coloración normal). Para comprobar el relleno capilar se presionan zonas como el lóbulo de la oreja, el lecho ungueal (uña) o la eminencia tenar. Como máximo, aparecerá la coloración normal a los dos segundos de haber presionado la zona; si se tarda más de dos segundos podrá haber indicio de shock, deshidratación o hipotermia.
  • Exploración del cuerpo de la víctima (de cabeza a pies). Para ello tenemos que mover y descubrir zonas corporales de la víctima, observando su estado mediante:
    • Inspección: mediante la vista detectaremos hemorragias, deformidades anatómicas…
    • Palpación: palpando con las manos para apreciar fracturas óseas, pulsos…
El orden de la exploración será desde la cabeza hasta los pies y será conveniente utilizar la posición de seguridad (PLS).
  • Cabeza y cuello
    • Palpación del cráneo: en busca de sangrado, hematomas, depresiones (indicio de fractura) y lesiones oculares.
    • A nivel cervical habrá que tener cuidado en la movilización, por si hay lesiones que puedan afectar a la médula y vigilar la presencia de sangre en la boca, ojos, nariz u oídos.
  • Tórax y abdomen
    • Buscar indicios de traumatismos costales ( frecuencia)
    • Posibles objetos incrustados.
    • En el abdomen podemos encontrar rigidez.
    • Palpar la zona lumbar y las caderas para encontrar zonas dolorosas o deformidades compatibles con una fractura pélvica.
  • Miembros superiores e inferiores
    • Comprobar movimientos de flexión y extensión en el brazo y en las piernas. También la presión que puedan ejercer.
    • Según el tipo de accidente valoraremos posibles signos de lesiones medulares.
    • Evaluar el pulso en las arterias radial y pedia. (La ausencia de circulación indica una fractura o luxación ósea).






Para saber más del tema o si queréis comprobar datos y/o procedimientos, visitad: Manual de Primeros Auxilios


jueves, 28 de noviembre de 2013

TEMA 9 FISIOLOGÍA: EL RIÑON

En este nuevo tema nos vamos a centrar en el riñón, su fisiología, anatomía y características generales a modo de introducción para  los siguientes temas.

TEMA 9: ANATOMÍA FUNCIONAL DEL RIÑÓN. FUNCIONES GENERALES

La función más importante de los riñones es regular y, por lo tanto, conservar la homeostasia corporal. Por lo tanto los riñones constituyen el sistema excretor más importante del cuerpo humano y por medio de ellos se van a eliminar todas las sustancias perjudiciales para nuestro sistema sanguíneo y por lo tanto se regula el volumen y la composición de todos los compartimentos líquidos de nuestro organismo.

Los riñones son dos órganos glandulares situados uno a cada lado de la columna vertebral y en posición retroperitoneal en la pared posterior de la cavidad abdominal. Tienen forma de haba y tienen entre 10 y 12 cm. de longitud y 5 ó 6 cm. de anchura. Su peso medio es de 140 g. En el borde medial de cada uno de los riñones hay una escotadura que recibe el nombre de hilio y es precisamente a partir del hilio donde surge el uréter, que termina en la vejiga. La vejiga está situada detrás del hueso del pubis dentro de la pelvis.

En los riñones un líquido similar al plasma va a ser filtrado a través de los capilares glomerulares hacia los túbulos renales. Este proceso se llama filtración glomerular. Este líquido se va filtrando a medida que va circulando por los túbulos va variando en composición y volumen debido a dos procesos que ocurren a nivel tubular que son la secreción y la reabsorción. Por medio de estos tres procesos (filtrado, secreción y reabsorción) se va formando la orina, la composición de la orina no es constante, sino que varía de las necesidades de nuestro organismo en cada momento.

Anatomía funcional del riñón
En todo riñón existen dos zonas;
¾    La corteza, que es la zona más externa.
¾    Médula interna.

En ambas zonas existen neuronas y estas neuronas son las unidades funcionales y estructurales de nuestros riñones y existen en términos medios un millón de neuronas en cada riñón.

En las neuronas distinguimos una serie de formas morfológicas;
Glomérulo: no es ni más ni menos que una invaginación de una red de capilares apelotonados que están situados en el extremo dilatado ciego de la neurona. Este glomérulo está cubierto por una capa de doble pared que se llama cápsula del glomérulo o cápsula de Bowman. La pared externa de esta cápsula se llama parietal y la interna es la capa visceral, esta última cubre muy estrechamente el glomérulo, pero además presenta sus células muy modificadas, ya que son extremadamente delgadas y tiene numerosos poros de gran diámetro (de 500 a 1000 Å). Esta modificación está en relación con su función que es permitir el filtrado hacia el interior de la cápsula.

La cápsula de Bowman continua con el túbulo contorneado proximal cuya pared está formada por una sola capa de células epiteliales cúbicas. En la parte que da a la luz del túbulo presenta lo que llamamos borde en cepillo y este borde en cepillo está formado por numerosas microvellosidades.

El curso es tortuoso, pero termina en una porción recta y esta porción recta conecta con la primera parte del asa de Henle que es la rama descendente, esta rama descendente posee en su pared un epitelio de células casi planas y sin borde en cepillo. Pero al hablar del asa de Henle hay que hacer una diferenciación. Las asas de Henle de neuronas corticales externas son cortas, mientras que las asas de Henle de neuronas corticales internas (yuxtamedulares) tienen asas de Henle largas, asas de Henle que van hasta las pirámides medulares.

Las asas de Henle presentan además de la rama descendente una rama ascendente que se divide en dos tramos, rama ascendente fina y rama ascendente gruesa. La rama ascendente gruesa alcanza la situación del glomérulo, pasando próxima a la arteriola aferente y en ese punto la pared de la arteriola presenta una modificación ya que presenta células yuxtaglomerulares, que son las células secretoras de renina.

En este punto el epitelio del asa de Henle se modifica formando la mácula densa. Este punto se considera lugar de terminación del asa e inicio del túbulo contorneado distal, que también es muy tortuoso y forma un asa que se dirige hacia la superficie de la corteza renal, por encima de su corpúsculo y su epitelio es más plano que el del proximal y además tiene pocas microvellosidades. El túbulo distal termina en el túbulo colector, las uniones de distal y colector se localizan a lo largo de la corteza renal siguiendo los rayos medulares y el túbulo colector desemboca en  la pelvis renal. Cada túbulo colector es común para varias neuronas, y va siempre desde la corteza a la médula paralelo a las asas de Henle.



Las arterias renales son grandes ramas de la aorta abdominal, éstas entran por el hilio en cada riñón y se dividen en dos grupos de ramas que van uno a la región dorsal del riñón y otro a la región central del riñón. Dentro del tejido adiposo que rodea la pelvis renal estas ramas se dividen en arterias interlobulares, las cuales entran en el riñón funcional y se dirigen a la periferia del riñón entre las pirámides y en la base de las pirámides se dividen en arterias arciformes que siguen el curso paralelo del riñón en la unión entre corteza y médula.

Estas arterias arciformes a intervalos regulares se vuelven a dividir, surgiendo de ellas las arterias interlobulillares que van en dirección radial a la superficie del riñón.

Estas arterias interlobulillares dan lugar a las arteriolas aferentes que originan una red capilar que es la que forma el glomérulo.

El flujo de esta red capilar es recogido, es drenado por una arteriola eferente. Esta última va a originar una nueva red capilar que va a ser muy amplia que varía según la neurona esté en la corteza o en la zona yuxtamedular.

Si está en la corteza la arteriola eferente forma una red capilar que rodea los túbulos renales y se llama red capilar pertubular que desemboca en la vénula renal.

Si está en la zona yuxtamedular la arteriola eferente origina una red de capilares que no rodea los túbulos, sino que los sigue y se llaman vasos rectos, que también desembocan en la vénula renal.

Aquí empieza el sistema venoso que es similar al arterial pero en sentido opuesto. Así tendremos las venas corticales superficiales, las cuales se unen y forman estrellas venosas, las cuales a su vez se unen y darán lugar a las venas arciformes, ésas se unirán y darán lugar a las venas interlobulares que van a terminar desembocando en las venas renales.
* Una característica del sistema renal es la existencia de una red capilar entre dos arteriolas, que se da únicamente en este lugar.

El flujo sanguíneo renal en un adulto en reposo es de 1,2 a 1,3 l / minuto. Esto representa el 25 % del gasto cardíaco.


El riñón está inervado por el sistema nervioso simpático y parasimpático y la actuación de estos nervios está exclusivamente a nivel de los vasos sanguíneos controlando el flujo.


TEMA 8 FISIOLOGÍA: INMUNIDAD

Hoy hablaremos de la inmunidad. explicaremos que hay dos tipos de inmunidad, hablaremos de los antígenos y anticuerpo y para finalizar explicaremos el sistema HLA.

TEMA 8: INMUNIDAD
El organismo se enfrenta continuamente con factores internos y externos que pueden causarle daño. Las radiaciones, los microorganismos, sustancias extrañas, actividad metabólica normal… pueden causar problemas para ese organismo, por lo cual deben de ser destoxificadas o eliminadas antes de que alcancen niveles críticos.

La capacidad total de defensa está constituida por los diversos mecanismos de los que se vale un organismo para protegerse. En líneas generales esto se conoce con el nombre de inmunidad.

Dentro de la inmunidad podemos considerar dos tipos;
  • Inmunidad innata, natural, nativa o resistencia.
  • Inmunidad adquirida o adaptativa.
INMUNIDAD INNATA
La inmunidad innata resulta de procesos generales más que de procesos dirigidos contra un organismo patológico específico. Por lo tanto es la inmunidad con la que nacemos. En este tipo de inmunidad podemos incluir los siguientes;
    1. Fagocitosis de bacterias y otros invasores por glóbulos blancos de la sangre y células en general del sistema retículo-endotelial.
    2. Podemos incluir también en este tipo de inmunidad la destrucción por medio de secreciones (ácido del estómago y enzimas digestivos de todos los microorganismos que entran en nuestro organismo con la comida).
    3. La resistencia de la piel a la invasión de gérmenes y radiaciones.
    4. Presencia en nuestra sangre de una serie de compuestos que se unen a organismos extraños o toxinas y las destruyen. Algunos de estos compuestos son:
§  Lisozima; es un polisacárido mucolítico que se une a bacterias y las destruye.
§  Polipéptidos básicos; que tienen la misión de interaccionar con bacterias e inactivarlas.
§  Complejo del complemento que son una serie de sustancias que están en nuestra sangre de forma inactiva y que cuando se activa se unen y destruyen bacterias.
§  Linfocitos naturales asesinos (NK) que reconocen y destruyen células extrañas.

El organismo como primera barrera tiene la piel, que es el órgano más grande de nuestro cuerpo, ya que representa el 7% del peso corporal y tiene un área de 1,75 m2 en un adulto promedio.

La piel es una barrera mecánica que no sólo impide el paso de microorganismos al interior, sino que  evita la salida de constituyentes esenciales para el organismo. La base de protección contra la entrada de organismos reside en los estratos superficiales queratinizados de la piel y además en una película superficial que cubre nuestra piel.

En la piel, en la unión de estratos queratinizados y no queratinizados existe una doble capa eléctrica formada por iones H+ externamente y por iones OH- internamente. Esta barrera limita el paso de sustancias cargadas a su través en ambas direcciones.

En nuestra piel tenemos a los melanocitos que son células de la piel con pigmentos y que por lo tanto tienen la capacidad de absorber radiaciones solares.

En los oídos tenemos el cerumen que es una sustancia cerosa de color pardo que segregan las glándulas del oído externo y que por su constitución se opone al crecimiento de organismos en esa zona y, además, tiene un sabor amargo que repele a los insectos.

En los ojos tenemos las lágrimas que contienen lisozima y que actúa como enzima bacterioestática y por lo tanto protege a la superficie anterior del glóbulo ocular.

Todos los órganos internos de nuestro cuerpo, pero que desembocan en la superficie corporal presentan membranas mucosas y el moco producido por estas membranas trata de atrapar y eliminar a las sustancias dañinas.

Además, en la boca tenemos la saliva, que tiene un pH entre ácido y neutro (de 6,8 – 7,1) que también retarda el crecimiento de microorganismos.

En el estómago tenemos HCl que es un agente bacteriolítico muy efectivo.

En la vagina tenemos unas células ricas en glucógeno que es degradado por la flora vaginal normal a ácidos orgánicos, por lo que en esta zona existe un pH ácido (aproximadamente 5) que retarda el crecimiento de microorganismos.

Nuestra orina también es ácida y antibacteriana e impide el crecimiento de microorganismos.

El riñón tiene capacidad para excretar materiales tóxicos, producidos en el metabolismo, y por lo tanto es un medio de protección frente a la acumulación de toxinas.

Nuestro hígado tiene capacidad para destoxificar sustancias producidas por el organismo o ingeridas. A nivel del hígado existen grandes macrófagos, lo que es una protección adicional frente a sustancias químicas y microorganismos.

En la sangre existen numerosas células fagocíticas que constituyen la línea final de defensa contra microorganismos.

Si a pesar de todo esto, algún agente penetra en la piel o en una membrana mucosa, el área de alrededor del punto de penetración presenta una serie de características que son parte de una respuesta que es la respuesta inflamatoria o reacción inflamatoria, que tiene un doble objetivo:
  • Destruir o neutralizar al agente responsable de la reacción.
  • Facilitar la reparación de la lesión, porque va encadenada con la cicatrización.

Antígenos y Anticuerpos
Antígeno es una gran molécula de peso 10.000 o superior y que puede ser una bacteria, una célula de un tejido, parte de un virus, un virus, una célula de nuestro organismo que debido a cambios químicos adquiere carácter antigénico…

Puede ser un polisacárido, ácido nucleico, proteína o combinación de estas sustancias. Su forma es muy variada y siempre compleja, con una característica, en algún lugar de su superficie tienen una secuencia de moléculas (si es una proteína está formado por entre 3 y 10 aminoácidos) que constituyen el determinante antigénico o epítope y éste es el lugar que reconoce el anticuerpo y por lo tanto el lugar que desencadena la reacción antígeno – anticuerpo.

Anticuerpo es una proteína del tipo inmunoglobulina o gammaglobulina, de peso molecular de entre 150.000 y 900.000 y que son producidos por células plasmáticas cuando existe el estímulo de un antígeno.
Todo anticuerpo está formado por cuatro cadenas polipeptídicas:
  • Dos cadenas ligeras idénticas entre sí.
  • Dos cadenas pesadas idénticas entre sí.
Estas cadenas se unen mediante puentes disulfuro y las cadenas ligeras están formadas aproximadamente por 214 aminoácidos y las pesadas por aproximadamente el doble.

Todo anticuerpo tiene en su estructura una secuencia de aminoácidos idéntica, que es lo que se llama porción o región constante, pero presentan también una zona en donde la secuencia de aminoácidos depende de cada anticuerpo (es variable) y esto constituye la región o porción variable. La región variable presenta una secuencia de aminoácidos diferente para cada anticuerpo, y en la punta de esta región variable existe un lugar de combinación que les permite reconocer al epítope del antígeno que originó su formación y que además hace que el anticuerpo se adhiera al antígeno que posee este epítope.

Esta zona se conoce como zona de unión antigénica y una vez, que el anticuerpo se une con su antígeno correspondiente se produce la reacción antígeno – anticuerpo correspondiente. Esta reacción puede ser variada, pero mediante ella el anticuerpo puede inactivar al antígeno. Esta reacción puede ser de las siguientes formas;
  • Mediante neutralización; consiste en que la unión antígeno-anticuerpo elimina el efecto antigénico.
  • Precipitación; mediante la unión antígeno-anticuerpo se forma un agregado que precipita y que luego va a ser fagocitado.
  • Reacción de aglutinación; consiste en que diversas células se agrupan y forman una masa que impide el avance de este antígeno.
  • Reacción de lisis; al unirse el anticuerpo al antígeno, éste se rompe.
Normalmente las acciones directas de los anticuerpos sobre los antígenos no son lo bastante potentes para destruir a ese antígeno y por lo tanto la protección de nuestro organismo en muchos casos depende del efecto amplificador de un sistema que llamamos sistema del complemento.

Sistema del Complemento
En nuestra sangre en condiciones normales existen una serie de factores séricos que en su conjunto denominamos complemento. El sistema de complemento está formado por once proteínas que están presentes en nuestra sangre de forma inactiva, pero que cuando se activan desarrollan una actividad enzimática que provoca la formación de grandes poros en la pared de la célula antigénica y a través de estos poros pasa el agua e iones al interior celular, debido a lo cual, la célula se pone turgente, se hincha y se rompe.

El sistema de complemento se activa por dos vías:
  • Vía de la properdina; es una vía por la cual se activa el sistema de complemento sin que exista un anticuerpo señalador.
  • Vía clásica; en esta vía es necesario que exista un anticuerpo y este anticuerpo de la serie IgM (?) o IgG se une al antígeno, pero este anticuerpo tiene también en su estructura un sitio de unió a uno de los factores del complemento que es el C1, al unirse este C1 con el antígeno y el anticuerpo, se activa y se convierte en C1 activado (C1). Éste desencadena una reacción en cascada en las que se va activando el resto de factores hasta que se forma una enzima que es la C5b6789 que es la que provoca la lisis de la célula antigénica.
En esta reacción en cascada se producen otras sustancias activas, algunas de las cuales provocan la opsonización de las bacterias, la activación de mastocitos y basófilos y la quimiotaxis de todos los leucocitos.
La teoría selectiva es la teoría aceptada sobre la formación de anticuerpos; dice que la capacidad para sintetizar diferentes anticuerpos está presente en el aparato genético de cada individuo y que el contacto con un antígeno desencadena la producción de ese anticuerpo específico.

Interferón
Es un agente antiviral no específico que proporciona protección adicional frente a infecciones virales y que es producido por células inducidas por el virus. Es una sustancia que tiene como función impedir la síntesis de nuevas partículas virales y protege a las células no dañadas por el virus. Por ser una sustancia producida por células cuando éstas entran en contacto con el virus, el interferón se va produciendo en las primeras etapas de la vida del individuo, de ahí que sean más frecuentes las infecciones virales cuanto más joven es un individuo.

Factor de transferencia
Es una sustancia similar a los anticuerpos, pero con un peso molecular inferior a 10.000 y que ha podido ser aislado en glóbulos blancos de una persona que había adquirido resistencia frente a una enfermedad particular y se ha visto que si esta sustancia se la suministrábamos a otro individuo víctima de esa misma enfermedad se lograba una importante mejoría. Por lo tanto es una sustancia efectiva frente a ciertas enfermedades.

Reacción alérgica
Es una reacción antígeno-anticuerpo, pero incompleta o anormal, frente a un determinado antígeno que en este caso recibe el nombre de alergeno. Casi siempre las alergias son crónicas y tienen una base hereditaria. Se suele asociar a la alergia un tipo de reacción que provoca daño tisular y liberación de histamina, de tal modo que muchos de los síntomas alérgicos son atribuidos a la histamina, de ahí que el uso de antihistamínicos va a permitir el alivio de los síntomas alérgicos, aunque no la curación. Hay muchos tipos de alergia.

INMUNIDAD ADQUIRIDA
Nuestro organismo tiene capacidad para desarrollar una inmunidad poderosa y específica frente a un agente invasor concreto cuando este agente ha pasado todas las barreras de la inmunidad natural.
Este tipo de inmunidad específica y poderosa es lo que se llama inmunidad adquirida y existen dos tipos básicos en nuestro organismo:
  • Inmunidad humoral; en ella nuestro organismo produce anticuerpos circulantes.
  • Inmunidad celular o mediada por células; el organismo produce un gran número de linfocitos activados.
La inmunidad adquirida es producto del tejido linfoide y dentro del tejido linfático se encuentra localizado en los ganglios linfáticos, pero también se encuentra en el bazo, en la médula ósea y en el tejido submucoso del tracto digestivo. Está localización es la más ventajosa para nuestro organismo.

Existen dos tipos de linfocitos;
¾    Un tipo que participa en la inmunidad celular.
¾    Un tipo que participa en la inmunidad humoral.

Estas dos grandes poblaciones de linfocitos reciben el nombre de linfocitos T y linfocitos B.
Una de las poblaciones produce anticuerpos y la otra produce linfocitos activados, pero ambos tipos desde el punto de vista embriológico se derivan de la célula madre hematopoyética que es pluripotencial, después se propaga y diferencia para ser linfocitos. Éstos terminan en el tejido linfoide, antes de pasar al tejido linfoide se diferencian en el timo los T y en un lugar no conocido del organismo, posiblemente en la médula ósea o en el hígado los B.

Los linfocitos T son los responsables de la inmunidad celular, los B de la humoral.

La respuesta inmunitaria se produce en dos tiempos, ya que tenemos respuesta primaria y secundaria.

La primaria se produce en nuestro organismo cuando un antígeno particular llega por primera vez. Tarda un cierto tiempo en aparecer, alcanza un máximo y luego desaparece.

La respuesta secundaria es la que presenta nuestro organismo cuando ese antígeno vuelve a penetrar, ésta es muy temprana, alcanza un máximo y además es duradera. La vacunación se basa en este tipo de respuesta, ya que la vacunación es el método para inducir inmunidad frente a ciertas enfermedades sin haber padecido antes esa enfermedad. Durante la vacunación lo que hacemos es situar a nuestro organismo en respuesta secundaria. Los métodos utilizados para la vacunación son:
¾    Uso de organismos vivos pero atenuados, es decir, organismos que tienen carácter antigénico y que son capaces de originar la producción de anticuerpos pero no causan la enfermedad (ejemplos; la vacuna del sarampión y la polio).
¾    Utilización de organismos muertos que no causan la enfermedad pero sí inducen a la producción de anticuerpos (fiebres tifoideas y polio).
¾    Uso de organismos similares a los que causan la enfermedad, por lo tanto provocan la producción de anticuerpos pero no la enfermedad (viruela).
¾    La utilización de toxoides o toxinas a las cuales en el laboratorio se le ha quitado el carácter tóxico pero no la capacidad de formar anticuerpos (tétanos y difteria).

Desarrollo de la respuesta inmune de las células T y las células B
Cuando una célula T responde formando una molécula de sustancia específica que es una citocina denominada en este caso linfocina y esta molécula ayuda a inactivar al antígeno, pero además ayuda a convertir el linfocito B en células plasmáticas circulantes, que van a elaborar anticuerpos específicos frente a ese antígeno, del mismo modo, el linfocito B puede ser activado por células T activada y también por el propio antígeno. De esto podemos concluir que en la inmunidad celular se producen linfocitos sensibilizados derivados de los linfocitos T que tienen moléculas semejantes a los anticuerpos en sus superficies y que en la inmunidad humoral se producen y se liberan anticuerpos que son producidos por células plasmáticas originadas a partir de los linfocitos B.

Linfocitos T
  • Células T de memoria: son responsables de la respuesta rápida que se produce frente a la segunda exposición de un antígeno.
  • Células T citotóxica, también llamadas células asesinas o células T8; son células de ataque directo, que es capaz de matar microorganismos, células transplantadas e incluso algunas células propias. Esto lo realizan mediante la rotura celular debida a la captación iónica o por la introducción de una toxina en esa célula.
  • Células T colaboradoras también llamadas inductoras, auxiliares o células T4; ayudan al sistema inmunitario de varias maneras:
¾    Aumentan la activación de las células B, de las células T citotóxicas y de las células T supresoras.
¾    Estimulan la actividad de otras células T y de otras células B, porque segregan linfocina que aumenta la actividad de ambas.
¾    Activan el sistema de macrófagos que van a fagocitar al antígeno.
  • Células T supresoras o reguladoras; son capaces de suprimir las funciones de las citotóxicas, de las colaboradoras y de las células plasmáticas. Por lo tanto regulan las funciones de estas células, y de hecho que su déficit puede causar algunas de las enfermedades autoinmunes.
Linfocitos B
  • Células B de memoria; son responsables de la respuesta secundaria.
  • Colonias de células B; que se van a convertir en células plasmáticas que segregan anticuerpos.
Estas respuestas son activas, puesto que es el propio organismo el que desarrolla anticuerpos especializados para cada antígeno.

Hay otro tipo de inmunidad, que es una inmunidad pasiva y que por lo tanto tiene lugar sin introducir ningún antígeno en ese organismo, este tipo de inmunidad es una inmunidad temporal y se logra mediante la infusión en ese organismo de anticuerpos, de células T activadas o de ambos, debido a que el organismo no tiene contacto con el antígeno no va a reconocer a ese antígeno y por lo tanto no va a formar sus propios anticuerpos.

Esta inmunidad es temporal, ya que sólo confiere inmunidad durante el periodo de tiempo en que el anticuerpo o la célula T que hemos introducido permanezcan funcional en ese organismo.
Sistema HLA

El sistema HLA presenta un doble interés;
  • Es muy polimórfico genéticamente.
  • Controla multitud de funciones biológicas.
Presenta 6 locis que están situados en el cromosoma número 6, que denominamos A, B, C y DP, DQ y DR. Estos 6 locis están separados de 3 en 3 por los locis que controlan el sistema del complemento.

Cada uno de estos locis presenta numerosos alelos y debido a esto podemos encontrar gran número de fenotipos.

Es un sistema de antígenos que se encuentran en todas las células de nuestro organismo y que controlan la respuesta inmune y la histocompatibilidad. Por lo tanto las moléculas de este sistema son una serie de estructuras antigénicas que diferencian a los miembros de una misma especie.

Algunos de los haplotipos de este sistema están asociados a determinadas enfermedades. De hecho, se ha visto la asociación de un determinado haplotipo de este sistema con la diabetes mellitius y otro haplotipo la esclerosis múltiple.

Este sistema lo podemos estudiar mediante tres técnicas;
  • Leucoaglutinación.
  • Linfocitotoxicidad.
  • Fijación del complemento.

Uno de los métodos utilizados en la actualidad para prolongar la vida de un individuo consiste en la sustitución de un tejido u órgano por otro tejido u órgano de otro individuo o de un animal. El principal obstáculo se encuentra en la naturaleza antigénica del tejido transplantado. Todos los sucesos que ocurren después de la introducción en el organismo de un tejido, célula u órgano no propio constituye el fenómeno del rechazo. Este fenómeno suele terminar con la destrucción del tejido, órgano o célula introducido.

El fenómeno del rechazo es un mecanismo que posee nuestro organismo para evitar el parasitismo y la diseminación de una enfermedad maligna. Se basa en la naturaleza antigénica que presenta toda célula no propia. Esta naturaleza antigénica está controlada por el sistema HLA.

En la actualidad existen métodos para reducir la naturaleza antigénica del tejido transplantado o para reducir la respuesta inmune del receptor. De ahí que a toda persona transplantada se le trata con inmunosupresores.

El transplante de tejidos lo podemos clasificar en 4 tipos:
¾    Autoinjerto; tejido autógeno, el receptor y el donador son el mismo individuo.
¾    Injerto singénico; tejido singénico o congénico, idéntico, pero entre individuos diferentes.
¾    Injerto alogénico; tejido alogénico, diferentes, pero entre individuos de la misma especie.
¾    Xeroinjerto; tejido xerogénico (?), diferentes individuos de distintas especies.

Autoinmunidad e Inmunodeficiencia

Autoinmunidad; producción de anticuerpos y la reacción siguiente de estos anticuerpos con un componente del propio organismo que actúa como antígeno. Existen 4 tipos de trastornos autoinmunes:
¾    Monoclonal: sólo un tipo de célula adquiere carácter antigénico.
¾    Infiltrativo; consiste en un órgano específico que va a ser invadido por células T, por células B o por ambas y ocurre la reacción antígeno-anticuerpo con la destrucción del órgano.
¾    Trastorno autoinmune que incluye una anormalidad profunda del sistema inmunológico. Las células T, las células B o ambas son anormales y reaccionan con toda célula de ese organismo.
¾    Una combinación de los 3 tipos anteriores.

Todo proceso autoinmune provoca la destrucción de estructuras corporales esenciales. Los resultados de un trastorno autoinmune siempre son tóxicos y en muchos casos fatales.

Inmunodeficiencia; deficiencia genética o inducida por fármacos en el funcionamiento de nuestro sistema inmunológico. Las causas son dos
¾    Las células T o las células B son anormales y por lo tanto no realizan sus funciones adecuadamente.
¾    Las inmunoglobulinas son anormales o no están presentes debido a mutaciones en nuestro sistema genético.


Dentro de las inmunodeficiencias tenemos el SIDA que es una enfermedad causada por la destrucción de los linfocitos T4 y por lo tanto, al ser destruidas estas células T4 por el VIH no se van a producir anticuerpos, células T sensibilizadas… y por lo tanto el individuo pasa a ser muy vulnerable a infecciones, al cáncer…