lunes, 16 de diciembre de 2013

10. BAZO Y TIMO.

Hola chicuel@s, como observareis, estamos llegando al final de esta maravillosa asignatura como es la Anatomía Humana! 
En este tema hablaremos del bazo y del timo, los órganos internos más directamente implicados en la producción y maduración funcional de los linfocitos, las células que circulan en la sangre y la linfa y son los responsables de las reacciones inmunitarias. 

A la doble respuesta inmunológica (inmunidad humoral, debida a la presencia de anticuerpos en el plasma sanguíneo, e inmunidad celular, debida a la existencia de células capaces de evocar una respuesta inmunitaria) le corresponde una duplicidad de poblaciones linfocitarias: los linfocitos B, que se diferencian en plasmocitos (capaces de segregar anticuerpos), y los linfocitos T, responsables de la "memoria inmunitaria". 
Los linfocitos B derivan de células embrionarias que se encuentran principalmente en el bazo; los linfocitos T derivan de células embrionarias localizadas en el timo. En los órganos linfáticos), ambos coexisten aunque están en territorios diferentes.

EL BAZO
Regula la renovación celular y humoral de la sangre, y el volumen de la masa sanguínea en circulación, gracias a su particular estructura vascular y a la abundante existencia de tejido linfoide que lo caracteriza. En él se "destruyen" los glóbulos rojos viejos, y tienen lugar los procesos de proliferación y diferenciación de los linfocitos B, y las interacciones entre los linfocitos B  y T que dan lugar a la respuesta inmunitaria. En el interior del bazo se distinguen la pulpa roja y la pulpa blanca, delimitados por trabéculas y ricamente vascularizados por la arteria y la vena esplénica. La pulpa blanca está constituida por arteriolas que, apenas emergen de las trabéculas, se revisten de una espesa vaina de tejido linfoide: aquí se pueden encontrar los centros germinativos contenidos en los corpúsculos o nódulos de Malpighi, constituidos por tejido linfoide. Aquí hay linfocitos B y T y macrófagos (células dentríticas). La pulpa roja, predominante en el bazo, está constituida por los cordones de la pulpa, que forman un estroma de malla tupida. Esta zona, atravesada por un conjunto de arteriolas aún más finas, que se dividen en penachos de arteriolas terminales y finalizan en los capilares con vaina, está encargada principalmente de la destrucción de hematíes, y en las vainas linfoides que envuelven los vasos de la pulpa roja tiene lugar la diferenciación de los plasmocitos. Desde allí, la sangre pasa a los senos venosos que confluyen en las venas de la pulpa roja, que van seguidas de las venas trabeculares, raíces de la vena esplénica.



TIMO
Es un órgano transitorio: muy desarrollado en el feto, al avanzar la edad sufre una involución durante la cual se modifica profundamente su estructura. Esta progresiva atrofia del timo provoca un aumento de la vulnerabilidad del organismo.
El timo es el órgano en el que las células embrionarias se diferencian en linfocitos T: aquí sufren modificaciones funcionales y morfológicas que las caracterizan de forma irreversible. La completa maduración de los linfocitos T se produce en otros órganos linfáticos periféricos por la acción de la timosina, una hormona producida por la parte epitelial del timo. Este órgano, abundantemente vascularizado, se divide en varias partes: formado por dos lóbulos con prolongaciones llamadas cuernos del timo, en sección está constituido por numerosos lóbulos en cuyo interior se distingue una parte cortical y una medular. Cada lóbulo está formado por un cordón continuo de sustancia medular, más vaculariza y rica en vasos linfáticos y terminaciones nerviosas, constituida principalmente por células epiteliales, y por la sustancia cortical que los envuelve a modo de cápsula, constituida principalmente por células linfoides.



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